Pendiente de revisión técnica. Este artículo lo ha redactado el equipo editorial de PlacasSolaresESP a partir de fuentes oficiales, y todavía no lo ha revisado un instalador colegiado ni un asesor fiscal. Las cifras de precios, subvenciones y deducciones cambian: comprueba siempre la fuente enlazada antes de tomar una decisión de varios miles de euros.
Una instalación de autoconsumo para una vivienda unifamiliar en España se mueve, llave en mano, entre unos 4.000 y unos 9.000 €. La horquilla es tan ancha porque no se paga por «placas solares»: se paga por potencia instalada, y de ahí para arriba mandan tres decisiones —batería sí o no, cómo es tu tejado y si necesitas ampliar el cuadro eléctrico— que pueden mover el presupuesto un 60 %.
Esa cifra es lo primero que quiere saber cualquiera. Pero no es lo que decide si has pagado bien. Lo que lo decide es el precio por kilovatio pico (€/kWp), y es el número que ningún presupuesto trae escrito y que puedes calcular en diez segundos. Va en el apartado del criterio, más abajo, y es la parte útil de este artículo.
Precios comprobados en el mercado español en agosto de 2026. Este sector abarata cada año: si lees esto mucho después, cuenta con que las cifras son un techo, no un suelo.
Qué cuesta según la potencia que instales
El presupuesto se construye sobre los kWp, no sobre el número de paneles. Con paneles actuales de 450–600 W, cada kWp son aproximadamente dos paneles. Esta es la referencia de mercado para vivienda en 2026:
| Potencia | Paneles aprox. | Perfil de vivienda | Sin batería | Con batería (5–10 kWh) |
|---|---|---|---|---|
| 2–3 kWp | 4–6 | Piso con tejado propio, casa pequeña, consumo bajo | 2.800–4.500 € | 5.500–8.500 € |
| 3–5 kWp | 6–10 | El caso más común: unifamiliar, 2-4 personas | 4.000–6.500 € | 7.000–11.500 € |
| 5–7 kWp | 10–14 | Chalet, aire acondicionado, bomba de calor | 5.500–8.500 € | 9.000–14.000 € |
| 7–10 kWp | 14–20 | Vivienda grande, piscina o coche eléctrico | 7.500–12.000 € | 11.500–18.000 € |
El escalón más caro no es el primero: es el de la batería. Duplica casi el presupuesto de una instalación pequeña y es la decisión que más conviene pensar despacio —tiene su propio artículo, con la cuenta hecha: cuánto sube el presupuesto al añadir batería.
Y ojo con el sentido de la escala: el precio por kWp baja cuanto más grande es la instalación. Una de 3 kWp puede salir a 1.500 €/kWp y una de 9 kWp a 1.000 €/kWp, porque la visita, la estructura, el inversor, la legalización y el papeleo se pagan casi igual en las dos. Instalar «justito» para ahorrar suele ser el peor negocio por kWp.
Qué tiene que incluir el presupuesto (y cómo detectar lo que falta)
Un presupuesto que no desglosa no se puede comparar. Estas son las partidas que deben aparecer; si alguna no está, pregunta por ella antes de firmar, porque es exactamente donde aparecen los extras después:
- Paneles. Marca, modelo, potencia unitaria y número. «10 paneles de 550 W» — no «kit solar de 5 kW».
- Inversor. Marca, modelo, potencia y si es híbrido (preparado para batería). Suele ser el 15-20 % del total y es la pieza que primero falla, así que el modelo importa.
- Estructura y anclajes. Coplanar sobre teja, estructura inclinada sobre cubierta plana o triángulos. Aquí se esconde la mayor diferencia entre tejados.
- Cableado, protecciones y cuadro. Si hay que sustituir el cuadro o llevar una línea nueva hasta el tejado, va aquí. Es el extra sorpresa más frecuente.
- Mano de obra y medios de elevación. Andamio o plataforma en cubiertas altas.
- Monitorización. La app que te dice qué produces. Debe estar incluida, no ser una suscripción.
- Legalización y trámites: memoria técnica o proyecto, boletín eléctrico (CIE), registro de autoconsumo en tu comunidad y alta de la compensación de excedentes con tu comercializadora. Quién lo hace y si está incluido: los trámites y quién los paga.
- Garantías, por separado. Producto del panel, rendimiento del panel (suelen ser distintas), inversor, y garantía de la instalación — la del instalador sobre su propio trabajo, que es la que te resuelve una gotera y la que más se «olvida» de poner.
- IVA, indicado aparte. Un presupuesto sin IVA junto a otro con IVA parecen dos ofertas distintas y son la misma.
El criterio: el precio por kWp que dice si te están cobrando de más
Divide el total del presupuesto, con IVA, entre los kWp instalados. Ese número te sitúa de inmediato:
| €/kWp (sin batería, con legalización incluida) | Qué significa |
|---|---|
| Por debajo de 900 € | Sospechoso en una instalación pequeña. Comprueba que incluye legalización, estructura y garantía de obra, y qué marca de inversor es |
| 900 – 1.300 € | Rango sano en 2026 para 5 kWp o más |
| 1.300 – 1.600 € | Normal en instalaciones pequeñas (2-3 kWp) o tejados complicados. En una de 8 kWp, es caro |
| Por encima de 1.800 € | Pide que te justifiquen la diferencia partida por partida. Hay casos legítimos (pizarra, cubierta a mucha altura, trifásica que hay que rehacer), pero tienen nombre |
Es el único cálculo que hace comparables tres ofertas escritas de tres maneras distintas. Y es el que te permite discutir con datos en vez de con la sensación de que es mucho dinero.
Lo que sube el precio de verdad
Por orden de cuánto mueven la cifra final:
- La batería. De 2.500 a 6.500 € según capacidad y marca. No es un accesorio, es media instalación.
- El tejado. Teja árabe y pizarra encarecen la mano de obra; una cubierta plana obliga a estructura con lastre; a más de dos alturas, entra andamio. La diferencia entre un tejado fácil y uno difícil son varios cientos de euros de mano de obra.
- El cuadro y la acometida. Instalación eléctrica antigua, sin toma de tierra decente o con distancia larga hasta el tejado: material y horas.
- Trifásica. Más protecciones y a menudo inversor más caro.
- Sombras. Una chimenea o el edificio de al lado te empujan a microinversores u optimizadores, que suben el coste pero salvan la producción. Aquí pagar más sí compensa.
- Comunidad de propietarios. No encarece el material, encarece los plazos: hace falta acuerdo de junta.
Lo que te devuelven: el precio real es más bajo
Casi nadie paga el precio del presupuesto. Hay tres descuentos que se acumulan y que conviene calcular antes de decidir, porque cambian el retorno:
- Subvención autonómica. Convocatorias por comunidad, con importes y plazos propios, y algunas se agotan. Es lo primero que hay que mirar porque puede cubrir una parte importante: las subvenciones vigentes en tu comunidad.
- Deducción en el IRPF por obras de mejora de eficiencia energética en vivienda. Es una devolución real en la declaración, con requisitos concretos de certificado energético y forma de pago: la deducción del 40 % en el IRPF. Comprueba la vigencia del ejercicio en la AEAT antes de contar con ella.
- Bonificación del IBI, que la aplican los ayuntamientos, no el Estado: varía muchísimo de un municipio a otro y hay que pedirla, no llega sola.
Un aviso que se lleva mal: si te dan subvención, esa subvención tributa en el IRPF del año siguiente como ganancia patrimonial. Es la sorpresa más común de este nicho y está explicada en el artículo de la deducción. Restar la ayuda del coste y no contar el impuesto es cómo salen esos «retornos en cuatro años» que luego no cuadran.
Lo que yo no pagaría
Tres cosas, dichas sin rodeos:
No pagaría un presupuesto por debajo de 3.000 € para una vivienda sin leer las tres líneas pequeñas. Casi siempre falta la legalización, la estructura es la mínima, el inversor es de marca sin servicio técnico en España, o la garantía de obra es de un año. Sale barato hasta la primera avería o la primera gotera.
No compraría un kit de bricolaje para instalarlo yo salvo que sea una instalación de balcón o de caseta aislada. Sin boletín eléctrico no legalizas, sin legalizar no cobras excedentes, y si hay incidencia con la cubierta, el seguro de hogar pregunta quién lo montó. Para el enchufable de balcón la respuesta cambia: eso sí tiene sentido en autoinstalación.
No financiaría a diez años una instalación que se amortiza en ocho. Los intereses se comen el ahorro y acabas pagando por producir tu propia luz. Si hace falta financiar, que el plazo sea más corto que el retorno estimado.
Qué hacer con esto
Pide tres presupuestos para la misma potencia: una energética (Endesa, Naturgy, Iberdrola o Repsol), un marketplace de instaladores (tipo SotySolar u Otovo) y un instalador local de tu provincia. Es la comparación que más información da, porque los tres precian distinto y las diferencias delatan qué está incluido en cada uno. Después divide cada total entre los kWp y usa la tabla del criterio.
Antes de pedirlos, ten a mano la potencia contratada, una factura de luz de invierno y otra de verano, y el tipo de tejado. Con eso, un instalador serio te dimensiona sin visita — y si te dimensiona sin preguntarte el consumo, tacha ese presupuesto. Cuántas placas necesitas de verdad sale de tu consumo, no de tus metros cuadrados.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta poner placas solares en un piso? Si el piso tiene cubierta de uso privativo, el precio es el de una instalación pequeña (2–3 kWp, 2.800–4.500 €). Si la cubierta es común, no es una instalación individual: es autoconsumo colectivo y necesita acuerdo de la comunidad. La alternativa sin permisos de obra es la placa de balcón.
¿Cuánto cuesta poner placas solares en una casa de campo? Si tiene contador y está conectada a red, lo mismo que cualquier unifamiliar. Si está aislada, es otro producto: hace falta batería obligatoriamente y a menudo generador de apoyo, y el presupuesto sube a 9.000–15.000 € porque la batería pasa a ser el corazón de la instalación, no un extra.
¿Cuántos años tardo en recuperar la inversión? Con subvención y un consumo diurno decente, en España se suele mover entre 6 y 10 años sin batería. Con batería se alarga. Depende sobre todo de cuánta luz consumes de día: si merece la pena con tu consumo.
¿El precio incluye la legalización? Debe incluirla, pero no siempre lo hace. Pregunta explícitamente por el boletín eléctrico (CIE), el registro de autoconsumo de tu comunidad autónoma y el alta de compensación de excedentes. Son tres trámites distintos y los tres tienen que estar.
¿Sale más barato en invierno? Sí, y bastantes instaladores hacen campaña de octubre a febrero porque su cartera de trabajo baja. Es la mejor época para pedir presupuesto y la peor para juzgar la producción.
Fuentes
Aviso. PlacasSolaresESP informa, no asesora individualmente ni firma proyectos. El dimensionado y la legalización los tiene que hacer un instalador autorizado.